Páginas viejas,
con sabor a mí

No todos tenemos el valor de desnudar el alma; sin embargo, en un acto de amor por la vida, la autora nos comparte la película de su vida, con sus claroscuros, sus notas en gris y nubarrones en el horizonte, en un homenaje que invita a vivir con intensidad. Más que renglones biográficos, las líneas que Sandra comparte nos llevan en un viaje artístico, emocional y confrontador que, sin duda, nos regresa a lo básico, a lo realmente importante: ir por la vida atesorando momentos, instantes sin aliento, encuentros y despedidas, triunfos y caídas. Al final, todo es tejido de nuestra historia, páginas viejas del libro de la vida, pero eso sí… siempre con tu sello; como dice la autora: «con sabor a mí…»

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